La lubricación femenina

La lubricación vaginal es fundamental a la hora de mantener relaciones sexuales y es producida por los órganos femeninos. En ocasiones resulta complicado lubricar, por lo que es necesario utilizar otro tipo de lubricantes.

La lubricación vaginal es una característica de los órganos sexuales femeninos y se produce por la segregación del flujo vaginal, un líquido expulsado por el cuello de la matriz y las paredes de la vagina. Cuando ésta se produce en los labios, en cambio, se debe a las glándulas de Bartolino.

La lubricación femenina tiene varias finalidades. Una de ellas es la de ejercer como antibiótico natural manteniendo la vagina a salvo de infecciones. El flujo vaginal además es un lubricante que favorece la función del clítoris.

Una lubricación escasa puede ser causa de infecciones en la vagina además de disminuir el apetito sexual en la mujer, por lo que no es fácil que llegue al orgasmo. Este tipo de síntomas pueden aparecer, por ejemplo, durante la menopausia o después del embarazo. También, la insuficiente lubricación femenina puede ser una traba para la realización del coito, siendo doloroso casi siempre. Si la ausencia o escasez de flujo se da durante la práctica sexual es uno de los motivos principales del dolor durante el acto y puede estar originado por múltiples causas, principalmente orgánicas o psíquicas, como una falta de motivación, posiblemente subsanable participando en preámbulos o juegos sexuales o utilizando lubricantes.

Qué son los lubricantes

El lubricante íntimo o lubricante vaginal es una sustancia aceitosa o grasa que se utiliza para reducir la fricción en órganos sexuales en el momento de tener contacto íntimo y penetración en esas áreas.

Los lubricantes han pasado a ser un complemento imprescindible en la vida sexual de muchas parejas. Representan una gran ayuda, no solo para las mujeres maduras, sino para todas las edades. Además, gracias a la industria del juguete erótico que les ha añadido sabores, olores y propiedades afrodisíacas, los lubricantes se han convertido en juguetes sexuales divertidos y facilitadores a la hora de conseguir un orgasmo satisfactorio.

¿Tienen las mujeres que usar lubricantes?

Si el motivo del uso del lubricante es debido a la sequedad vaginal la mujer tiene que usar lubricante. La razón es porque la falta de lubricación femenina puede ser motivo de infecciones vaginales y de dolor durante la penetración.

En general, los especialistas les recomiendan estos productos a las mujeres que están en la menopausia y tienen las molestias propias de la sequedad vaginal que puede ocurrir durante esta etapa debido a los cambios hormonales y la disminución de los estrógenos. También puede darse este caso en otras etapas de la vida en las que haya cambios drásticos hormonales: embarazo y lactancia. En menor medida, otras causas de cambios hormonales en las mujeres son el ciclo menstrual, el estrés y algunos medicamentos.

También las mujeres podrían necesitar lubricantes para facilitar el sexo con el uso de preservativos o para potenciar el placer y poder llegar al orgasmo. Eso sí, el lubricante apropiado para unos casos no siempre es el mismo que para los otros.

Hace unos años, los lubricantes sólo se usaban para el sexo anal o en situaciones donde la lubricación natural no era suficiente. Hoy son una buena opción ante la sequedad vaginal, pero también nos pueden ayudar a que la relación sea más placentera, lubricando la zona y ayudando a que el preservativo no se rompa. Por ello, no sólo es un producto para mujeres de mediana edad sino que las jóvenes también lo utilizan.

Diferentes tipos de lubricantes

Existen lubricantes funcionales y lubricantes lúdicos. Los lubricantes funcionales son los que sirven para aminorar la sequedad vaginal y los lubricantes lúdicos son los que tienen sabores y aromas y sirven para hacer más divertido el sexo y estimular el orgasmo.

Según cuales sean los componentes del lubricante, podemos hablar de los siguientes tipos:

  1. Lubricantes vaginales a base de agua: En general, esta es la opción preferida por las mujeres después de varios estudios, no ya porque es de fácil limpieza, no mancha las telas y resulta seguro para utilizar junto al condón, sino porque aseguran que son lo que ofrecen mayor satisfacción y placer. De todas maneras, existen algunos lubricantes vaginales acuosos con sabores y aromas que pueden generar irritación tanto en la vagina como en el pene. Pero son los únicos altamente recomendados para utilizar con preservativos o diafragmas.
  2. Lubricantes vaginales a base de aceite: Dentro de los lubricantes vaginales a base de aceite figuran el aceite de oliva, la manteca y mantequilla. Los mayores riesgos de estos lubricantes vaginales radican en que pueden generar daños a los anticonceptivos de látex como los preservativos o el diafragma femenino, pero son seguros a nivel médico ya que pueden usarse dentro de la vagina.
  3. Lubricantes a base de petróleo: Dentro de este grupo está la vaselina y el aceite de bebé, que no sirven como lubricantes vaginales porque pueden generar irritación de la membrana que la cubre y generar cambios en el ph natural de esta zona genital, llegando a provocar infecciones. Los lubricantes a base de petróleo no deben combinarse con condones o diafragmas, debido a que estos productos destruyen el látex con mucha velocidad, permitiendo que se filtre esperma o infecciones de transmisión sexual.
  4. Lubricantes de silicona: Los lubricantes en base a silicona suelen ser viscosos, duran el tiempo suficiente y son libres de petróleo. Esto hace que los lubricantes con base de silicona sean elegidos por muchas parejas que opinan que lubrican mejor y duran más tiempo, con lo que se consigue mucho más placer en la penetración. Hay que leer en las indicaciones si son aptos para utilizar junto con el látex de los preservativos, diafragmas o juguetes sexuales.
  5. Lubricantes caseros: Las cremas de leche, los dulces, helados y jaleas con sabores a frutas. No deben utilizarse en el interior de los órganos sexuales y tampoco durante el coito. Pueden ser un complemento excitante para el sexo oral, pero no para el coito ya que puede raspar, irritar y lastimar las mucosas. Dentro de este grupo tenemos los lubricantes naturales a base de agua o aceites naturales que nosotras mismas podemos fabricar: el aceite de coco o el gel de áloe vera, cuyas recetas podemos encontrar fácilmente en la red.

Consejos y sugerencias

Lo primero que debemos hacer ante un caso de sequedad vaginal es consultar con el médico para descartar cualquier enfermedad, que necesitara una medicación adecuada.

Para conseguir una correcta lubricación femenina vaginal natural debemos seguir unas pautas de vida adecuadas: beber suficiente agua, tener cuidado con los productos que utilizamos (el detergente de lavar la ropa, el material de los condones, verificar que no se tenga alergia a ningún ingrediente…), llevar una dieta saludable, tomar suficiente Vitamina E y, sobretodo, olvidar del estrés.

Si finalmente, vamos a usar lubricantes, un consejo a seguir es utilizar un lubricante isosmolar ya que contienen la misma composición que las células, por lo que no producen sequedad ni desequilibrios de pH.

Por supuesto, hay que adquirir el producto en puntos de venta especializados como farmacias, condonerías o Sex Shops.

En algunas ocasiones, si el lubricante no es el adecuado, pueden producirse reacciones no esperadas, como más sequedad vaginal, infecciones en la vagina, roturas del preservativo, diafragma o dispositivos de látex o reacciones alérgicas, entre otras.

Si el pene de tu pareja es de gran tamaño o tu vagina muy estrecha el lubricante es una forma muy acertada de prevenir el dolor postcoital.

Por otro lado, como decíamos antes, suele ser un aliado indispensable para una penetración anal, ya que aunque cause placer, el ano no forma parte de los órganos sexuales y no está preparado para la penetración. Aunque se pueda excitar y dilatar, no tiene función lubricante.

Está recomendada su utilización con los juguetes sexuales y otros objetos, ya que el gel lubricante proporciona un contacto más suave y permite evitar la irritación causada por una utilización prolongada.

Cuando utilices el lubricante lava tu vagina después de la relación sexual.

Aplica un poco en la punta del pene sobre el condón antes de tener relaciones sexuales.

Utiliza poco producto porque utilizar demasiado no proporciona más placer y puede provocar que el preservativo se salga o que la vagina se irrite.

Guarda el envase del producto en un lugar seguro, fresco y seco y no lo utilices si está caducado.

FUENTE: www.bekiapareja.com

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