Masturbarse no significa estar insatisfecho.

Onanismo, masturbación, digiturbación, darse amor propio… Da igual cómo lo llames, todo el mundo lo hace (sí, tú también, no te escondas).

La masturbación, que implica excitarse uno mismo tocándose los genitales, es un asunto tan importante en la vida sexual de la gente que hasta el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS por sus siglas en inglés) le ha dedicado una entrada en su página web.

No existe una forma correcta o incorrecta de masturbarse, pero el NHS lo describe del siguiente modo: «Los hombres suelen hacerlo mediante el frotamiento del pene, mientras que las mujeres suelen acariciarse el clítoris y la zona que rodea la vagina».

Aunque es un hecho totalmente normal, el tema sigue siendo un gran tabú y todavía existen muchos mitos que hay que corregir.

  1. Casi todo el mundo se masturba.

El 95% de los hombres y el 89% de las mujeres se masturban, al menos en el Reino Unido. Por lo tanto, no hay ningún motivo por el que avergonzarse.

  1. Masturbarse teniendo pareja no implica nada malo.

Existe mucho debate en Internet sobre si tendrían que preocuparse aquellas personas cuyas parejas siguen buscando pasar esos ratos a solas.

Suzi Godson, columnista de asuntos sexuales en el periódico The Times y bloguera de la edición británica del HuffPost, escribió: «Algunas personas sienten su relación en peligro por el hecho de que su pareja tenga la necesidad de buscar satisfacción sexual por su cuenta. Al fin y al cabo, si pueden tener sexo, ¿para qué necesitan masturbarse? Este argumento pasa por alto la obviedad de que el sexo y la masturbación son experiencias completamente diferentes».

  1. Masturbarse no significa estar insatisfecho.

Tal y como dice Suzi Godson en el punto anterior, no hay ningún motivo por el que masturbarse signifique algo malo sobre tu relación o sobre tu vida sexual con otras personas. Los estudios científicos han descubierto que la gente que practica sexo regularmente suele masturbarse más que aquellas personas que llevan un tiempo sin acostarse con nadie.

De modo que no pienses que la masturbación es un sustituto del sexo, sino más bien una forma de matar el gusanillo de vez en cuando.

  1. No eres la única persona que se siente culpable cuando acaba.

Pese a que masturbarse no es algo de lo que haya que avergonzarse, hay un montón de razones personales, religiosas y culturales por las que una persona se puede sentir un poco sucia al terminar. No te pasa solo a ti.

De hecho, según un estudio, la mitad de las personas que se masturban experimentan dudas por lo que han hecho: «Aproximadamente el 50% de las mujeres y el 50% de los hombres que se masturban se sienten culpables por ello». Así que no te sientas excluido ni pienses que es una razón para dejar de masturbarte. Estamos todos en el mismo barco.

  1. Las mujeres que se masturban suelen estar más satisfechas en sus relaciones.

Un estudio de febrero de 2017 descubrió que las mujeres que se masturban con frecuencia suelen recibir más sexo oral, tener relaciones sexuales más largas, pedir más a menudo que les hagan lo que les gusta en la cama, elogiar a su pareja tras el acto, probar nuevas posiciones, intercambiar palabras eróticas y expresar su amor durante el coito.

  1. A los hombres les sirve como escudo contra el cáncer de próstata.

Parece el típico argumento de adolescente, pero es cierto: masturbarse al menos 21 veces al mes puede ayudar a reducir un 33% las probabilidades de sufrir cáncer de próstata. Los investigadores realizaron el seguimiento de 30.000 hombres durante casi 20 años para llegar a estas conclusiones.

  1. Es bueno para la salud.

La masturbación también ha demostrado producir beneficios en la salud tanto de hombres como de mujeres. Aparte de reducir el riesgo de cáncer de próstata en hombres, sirve para reducir la tensión arterial y para relajarse.

  1. No conlleva ningún riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual ni de embarazos indeseados.

El sexo está muy bien, pero siempre hay que acordarse de tomar precauciones, ya que puede acarrear sus riesgos. En cambio, con la masturbación tienes la seguridad de que estás a salvo.

FUENTE: www.huffingtonpost.es

 

Un estudio de la Universidad de Finlandia Oriental y el Hospital de la Universidad de Kuopio halla más cambios en el cerebro en sujetos masculinos después de 10 años de consumo.

Científicos de la Universidad de Finlandia Oriental y el Hospital de la Universidad de Kuopio, en Finlandia, han encontrado que las funciones cerebrales en hombres y mujeres jóvenes cambian por el consumo a largo plazo de alcohol, pero que estas modificaciones son significativamente diferentes en hombres y mujeres. Esto indica no sólo que los jóvenes podrían estar en mayor riesgo de daño a largo plazo por el consumo de alcohol, sino también que los riesgos son probablemente diferentes en los hombres y en las mujeres, con los primeros posiblemente con más riesgo.

Un grupo de investigación finlandés trabajó con 11 hombres jóvenes y 16 mujeres jóvenes que consumieron alcohol durante diez años y los compararon con 12 hombres jóvenes y 13 mujeres jóvenes que habían tomado poco o no habían consumido alcohol. Todos tenían entre 23 y 28 años de edad en el momento en que se tomaron las mediciones.

Los investigadores -cuyo trabajo se presenta en la reunión del Colegio Europeo de Neuropsicofarmacología que se celebra en París, Francia–, examinaron las respuestas del cerebro al ser estimulado por pulsos magnéticos conocido como Estimulación Magnética Transcraneal (TMS, por sus siglas en inglés), que activa las neuronas del cerebro. La actividad cerebral se midió utilizando EEG (electroencefalograma).

Anteriormente, los científicos habían encontrado que los grandes consumidores de alcohol mostraban una mayor respuesta eléctrica en la corteza cerebral que los no alcohólicos, lo que indica que había habido cambios a largo plazo en cómo responde el cerebro. Esta vez, encontraron que los hombres jóvenes y las mujeres jóvenes respondieron de manera diferente, con los hombres mostrando un mayor aumento de la actividad eléctrica en el cerebro en respuesta a un pulso de TMS.

Outi Kaarre, autor de la investigación, explica: «Hemos encontrado más cambios en la actividad eléctrica del cerebro en sujetos masculinos que en las mujeres, lo que fue una sorpresa, ya que esperábamos que sería al revés. Esto significa que el funcionamiento cerebral masculino se altera más que el cerebro femenino con el consumo de alcohol a largo plazo».

El EEG también permitió a los investigadores mostrar que los cerebros masculinos tienen mayor actividad eléctrica asociada con la neurotransmisión GABA (ácido gamma-amino butírico) que los cerebros femeninos. «Generalmente, nuestro trabajo demostró que el alcohol causa cambios más pronunciados en la neurotransmisión eléctrica y química en hombres que en mujeres. Existen dos tipos de receptores GABA, A y B. El consumo prolongado de alcohol afecta a la neurotransmisión a través de ambos tipos en varones, pero sólo un tipo, GABA-A, se ve afectado en las mujeres», detalla Kaarre.

Un neurotransmisor fundamental

«Todavía estamos tratando de averiguar qué significa esto, pero GABA es un neurotransmisor fundamental en la inhibición de muchas funciones cerebrales y del sistema nervioso central. Está involucrado en muchos sistemas neurológicos y es importante en la ansiedad y la depresión. Generalmente, parece calmar la actividad cerebral», añade.

«Sabemos por estudios en animales que la actividad del receptor GABA-A parece afectar a los patrones de consumo, mientras que los receptores GABA-B parecen estar implicados en el deseo general de alcohol. Se ha sugerido que las mujeres y los hombres pueden responder de manera diferente al alcohol. Nuestro trabajo ofrece un posible mecanismo para estas diferencias», señala.

Y prosigue: «Sabemos que el consumo de alcohol a largo plazo puede ser peligroso para los jóvenes. Lo que este trabajo significa es que el consumo de alcohol a largo plazo afecta a hombres y mujeres jóvenes de manera muy diferente y necesitamos descubrir cómo se manifiestan estas diferencias».

«Puede ser que tengamos que considerar regulaciones más estrictas sobre el alcohol en los jóvenes, ya que ninguno de los participantes de nuestro estudio cumplió con los criterios diagnósticos para los trastornos del consumo de alcohol y aun así se detectaron estos cambios significativos en el funcionamiento del cerebro. También puede significar que deben tenerse en cuenta las diferencias de género al planificar el tratamiento farmacológico para el alcoholismo», concluye.

FUENTE: www.jano.es

Hacer el amor de forma habitual ayuda a nuestro cuerpo a liberar una gran cantidad de hormonas que nos provocan felicidad, placer o apego. Aunque no sólo eso, también nos aporta beneficios que mejoran nuestra salud siempre y cuando tengamos en cuenta tanto tomar ciertas precauciones así como cerciorarnos de que es una experiencia placentera para las personas implicadas.

  1. Disminuye el estrés y la ansiedad

Hacer el amor regularmente disminuye los niveles de estrés y ansiedad. Esto es debido a que el sexo disminuye la segregación de cortisol, conocida como la hormona del estrés. Además, al terminar la práctica sexual conseguimos unos niveles de relajación perfectos. De hecho, existen estudios científicos que este efecto puede mantenerse a lo largo del tiempo si se hace el amor de forma habitual.

  1. Mejora la salud cardiovascular

Tener relaciones sexuales al menos tres veces por semana ayuda a reducir en un 50% la probabilidad de que te de un infarto o un ictus. Además, disminuye la presión arterial y activa la circulación sanguínea a la vez que realizas ejercicio aeróbico, y durante los preliminares nuestro organismo libera testosterona y dehidroepiandrosterona, que actúan protegiendo nuestro corazón.

  1. Te da felicidad

Practicar sexo con regularidad nos aporta felicidad. Esto es debido a que se liberan endorfinas, que son las hormonas causantes de la felicidad y el bienestar. Además, hacer el amor contribuye a ganar confianza entre la pareja, que esta funcione mejor y haya más complicidad. Todo influye directamente a que nuestro estado de ánimo sea más positivo y feliz.

  1. Mejora tu autoestima

Tener sexo también contribuye al buen estado psicológico de la persona. Los mimos piropos y deseos hacen que la autoestima se eleve. Gracias a ello se estimula también la creatividad y el autoconocimiento, que son claves para una buena inteligencia emocional. Esto no sólo se debe al sexo, sino también a todo lo que lleva implícito. Es decir, la sensación de dar y recibir placer y la atracción mutua ayudan a sentirse mejor con uno mismo.

  1. Refuerza los huesos

Un estudio científico estadounidense ha señalado que practicar sexo al menos una vez a la semana es beneficioso para las mujeres que se encuentren en edad de menopausia. Esto es debido a que se segregan el doble de estrógenos que si no se hace el amor. El estrógeno es una hormona muy importante para proteger los huesos, y su producción aumenta con la práctica sexual de forma regular.

  1. Mejora el sistema inmunológico

Las personas que hacen el amor de forma habitual tienen un sistema inmunológico más fuerte que las que no lo hacen. Esto es debido a que, en contacto con otro cuerpo, los linfocitos aumentan considerablemente. Estos son los encargados de protegernos frente a enfermedades comunes como la gripe, el catarro o los resfriados. Y también son los encargados de defender nuestro organismo frente a otros virus, bacterias o gérmenes.

Como ves, existen al menos seis buenas razones para hacer el amor más a menudo, y todas ellas son beneficiosas para nuestro organismo y salud emocional.

FUENTE: www.supercurioso.com

 

Aunque sus efectos negativos sobre nuestra salud son numerosísimos y están constatados, un estudio sugiere que el alcohol podría tener un limitado efecto positivo en nuestra memoria.

Muchos dicen que beben alcohol para olvidar las penas, pero si solo lo hacen por esa razón, tal vez deberían pensárselo dos veces, ya que un reciente estudio sugiere que el consumo de este tipo de bebidas podría tener en las personas justo el efecto contrario: es decir, que mejoraría nuestra memoria. En concreto, la información aprendida antes de que empezáramos a beber.

Tras esta investigación, publicada en la revista Nature Journal Reports, se encuentra la Universidad de Exeter (Inglaterra). Por supuesto, los científicos que la han llevado a cabo destacan que este pretendido y limitado efecto positivo hay que tomarlo en consideración junto a los numerosos efectos negativos que la ingesta de alcohol tiene en nuestra memoria y también en nuestra salud mental y física.

Para llegar a sus conclusiones, el grupo de investigadores llevaron a cabo un experimento en el que participaron 88 personas –31 hombres y 57 mujeres, de entre 18 y 53 años de edad–. Se les sometió a una tarea de aprendizaje de palabras en sus respectivos hogares y después, al azar, se los dividió en dos grupos diferentes: a los del primero se les dijo que bebieran todo lo que quisieran (la media fue de 82,59 gramos durante toda la noche, es decir, unas cuatro consumiciones); a los del segundo, que no ingirieran nada.

Llegado el día siguiente, se les pidió que de nuevo llevaran a cabo la misma tarea de aprendizaje, y detectaron que aquellos que en la jornada anterior habían bebido alcohol tras el ejercicio, recordaban mejor lo que habían aprendido durante la realización del mismo.

“Nuestra investigación no solo mostró que aquellos que habían bebido alcohol mejoraron al repetir la tarea de aprendizaje de palabras, sino que este efecto fue más fuerte entre aquellos que bebieron más», explicó la profesora Celia Morgan, de la Universidad de Exeter, en una nota de prensa. Los investigadores reconocen no entender del todo las causas de este efecto, pero creen que la principal explicación estaría en que “el alcohol bloquea el aprendizaje de la nueva información y, por lo tanto, el cerebro cuenta con más recursos disponibles para establecer otra información recientemente aprendida en la memoria a largo plazo”. La teoría es que el hipocampo, el área del cerebro realmente importante en la memoria, consolidaría los recuerdos, de manera que estos se transferirían desde la memoria a corto plazo hasta la de largo plazo.

Anteriormente, se había llegado a esta conclusión en condiciones de laboratorio, pero este es el primer estudio que pretende probarlo en un entorno natural, con las personas bebiendo en sus propios hogares.

No es el primer estudio que sugiere que el alcohol mejora la memoria. Otro, llevado a cabo por investigadores de la Universidad John Hopkins de Baltimore (EE. UU.) y publicado en la revista Translational Psychiatry, explicaba que, si bien al día siguiente de emborracharnos puede que no recordemos todo lo que sucedió, las experiencias negativas, sin embargo, podrían afianzarse aún más en nuestra materia gris que si no hubiéramos bebido.

Opciones mucho más saludables

Dados los numerosos efectos nocivos que el alcohol tiene en nuestro cuerpo y en nuestra mente (daña de manera irreversible nuestras neuronas, afecta a la fertilidad y al sistema inmunológico, deteriora órganos tan importantes como el hígado, el estómago, el páncreas…), si necesitas mejorar tu memoria, te proponemos que pienses en alternativas mucho más seguras y beneficiosas para tu salud.

Por ejemplo, hacer ejercicio físico, dormir bien, utilizar reglas mnemotécnicas, llevar una alimentación saludable (el chocolate, por ejemplo, ayuda), abrir y cerrar las manos –sí, suena raro, pero apretar el puño derecho durante un minuto y medio ayudaría en el proceso de formación de la memoria– o practicar juegos de entrenamiento cerebral.

FUENTE: www.muyinteresante.es

Como seguro sabes, el pene es el órgano genital de los hombres. Su función, además de orinar, es la copulación. Este órgano en realidad empieza dentro del cuerpo, aunque nosotros solo vemos una parte, formada por la base, el tronco, la corona y el glande.

Cuando el hombre tiene excitación sexual, los tejidos internos del pene se llenan de sangre y, acto seguido, el pene deja de estar flácido para estar erecto. Es lo que se conoce como erección. Depende de la situación en la que se encuentre, su tamaño puede variar.

PENE CIRCUNCIDADO Y SIN CIRCUNCIDAR

Probablemente hayas escuchado hablar muchas veces de un pene circuncidado. Esto, básicamente, quiere decir que no tiene prepucio. El prepucio es la piel que cubre el glande. Mediante la circuncisión, lo que se realiza es una extirpación del prepucio. Se corta mediante cirugía una parte de la piel, dejando parcial o totalmente al descubierto el pene.

Actualmente, existen grandes debates sobre si es mejor la circuncisión o no. Muchos especialistas destacan que son más las ventajas de tener los genitales circuncidados que no tenerlo. Sin embargo, también hay médicos que apuntan lo contrario, es decir, que tenerlo sin circuncidar es lo correcto. Lo que debes tener en cuenta es que una vez practicada, ya no hay marcha atrás, es decir, esta cirugía es irreversible.

VENTAJAS DE LA CIRCUNCISIÓN

Las principales ventajas que se han señalado de la circuncisión están relacionadas con las enfermedades. En primer lugar, reduce para el hombre la posibilidad de coger una infección urinaria. El motivo es que debajo de la piel siempre se pueden acumular mayor cantidad de bacterias, por lo que es más fácil coger la infección. Lo mismo ocurre con enfermedades de transmisión sexual. No es nada definitivo ni demostrado de manera segura, pero se cree que el pene circuncidado guarda menos bacterias y virus, por lo que reduce la posibilidad de contraer y transmitir enfermedades de tipo sexual.

VENTAJAS DEL PENE SIN CIRCUNCIDAR

Otro gran debate en cuanto a este tema es sobre qué cuándo se siente mayor placer sexual, es decir, con el pene con o sin circuncidar. Parece que cuando los genitales del hombre no están circuncidados, el glande no pierde sensibilidad y, por tanto, las relaciones sexuales son más placenteras. Si se decide cortar el prepucio, el pene queda al descubierto, es decir, roza con cualquier ropa que se le ponga encima. Eso podría ir reduciendo la sensibilidad del glande y a la hora de tener relaciones ser menos placenteras.

Debajo del prepucio se puede acumular bacterias, como hemos señalado. Además, también pueden quedarse restos de esperma. Por tanto, lo que es importante, es que si no está circuncidado tiene que tener una gran higiene para evitar esa suciedad del pene sin circuncidar.

PENE PEQUEÑO O MICROPENE

Cuando se habla de micropene, se refiere a una patología o enfermedad en el hombre, en el que tiene dimensiones inferiores a la media. Concretamente, se considera que es un micropene cuando el miembro erecto, medido desde el hueso pubiano hasta el glande, tiene menos de 7 centímetros. Este problema radica en el embarazo, cuando no crece lo debido por algún problema.

PENE DE SANGRE O SORPRESA

Como hemos comentado, los genitales se ponen erecto porque se llena de sangre. Pero dependiendo de la persona, crece más o menos. El pene de sangre o sorpresa se denomina así porque cuando se pone erecto puede aumentar su tamaño entre 6 o 10 veces, con lo cual, sí es una sorpresa. Los hombres que tienen este pene son afortunados en el sentido de que tienen mayor elasticidad, tanto en longitud como en grosor.

PENE ESTÁNDAR

Contrario a lo anterior, tenemos el pene estándar o de carne. Este sería aquel que no varía demasiado cuando está flácido de cuando está erecto. Se considera que el tamaño medio del pene está en 13 centímetros cuando está erecto. Cuando esta flácido, el tamaño medio disminuye hasta los 9 centímetros. Aunque se puede considerar que el pene es estándar hasta unos cuantos centímetros más, en torno a los 16.

PENE GRANDE

Ahora que ya sabes lo que es un micropene y las medidas estándar o normales, también debes saber que les hay más grandes, es decir, que tienen un tamaño superior a la media. Se considera que un hombre tiene el pene grande cuando su tamaño es superior a los 16 centímetros, pero realmente sería a partir de 20, que es lo más inusual.

PENE CURVADO

Los genitales que presentan una curva son los más comunes en el hombre. Cuando se pone erecto, podrás observar que no suele estar completamente recto, sino que presenta una pequeña inclinación curvada. Esta pequeña curva puede ser muy estimulante a la hora de mantener relaciones sexuales, por lo que si quieres disfrutar completamente, infórmate sobre cuáles son las mejores posturas sexuales para este pene. Te adelantamos que la postura del perrito es una muy buena opción.

PENE TIPO PLÁTANO

El tamaño de los genitales no tiene por qué ser igual al principio, es decir, en la zona más baja, que en la zona del glande. En función de esto, también estamos ante un tipo de pene diferente. El pene tipo plátano es aquel que tiene el mismo grosor en todos los genitales, es decir, que todo el pene en su desarrollo es igual. Se podría decir que es el ideal en cuanto a placer.

PENE TIPO LÁPIZ

Como su nombre indica, notarás como en los genitales del hombre la punta, es decir, la zona del glande, es más estrecha que la base del mismo. Por tanto, estamos ante un pene uniforme y más delgado. La desventaja, es que suele dar menos placer. También lo podríamos llamar pene en forma de cono, ya que es más ancho en la base que en la punta.

PENE TIPO SETA

En el caso contrario, encontramos el pene tipo seta. Como su nombre indica también, tendrá el glande mucho más ancho que el resto. Es decir, a medida que bajamos hacia la base, el pene se va estrechando. Según dicen los sexólogos, este tipo de pene es el ideal para el sexo oral.

 

FUENTE: www.bekiapareja.com

La Organización Mundial de la Salud (OMS) eligió el 31 de mayo de cada año para concienciar a la población sobre los riesgos para la salud del consumo de tabaco, pero a diario salen informaciones y estudios científicos que constatan los efectos perjudiciales de esta sustancia y los beneficios de dejarlo.

Cuando la gente deja el tabaco mejora la capacidad respiratoria y cardiaca; se reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y pulmonares, como el cáncer de pulmón; mejoran el gusto y el olfato, y se produce un incremento de energía. Y también aporta beneficios para la salud de los que rodean a los fumadores, además del ahorro que supone también para las economías domésticas.

Pero aunque los argumentos están claros, los fumadores tienen verdaderos problemas para cumplir su objetivo cuando se proponen dejar de fumar. De hecho, una reciente encuesta de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) muestra que hasta el 70 por ciento de los fumadores ha intentado al menos una vez dejar el tabaco, y un 29 por ciento ha hecho más de 3 intentos. Pero aun así, siguen fumando.

Por ello, y dado que no resulta un proceso fácil y no todos logran dejarlo de un día para otro, el Tobacco Control Research Branch del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos ofrece a través de su página web ‘smokefree.gov’ una serie de recomendaciones para que cualquier intento culmine con éxito en un abandono:

  1. Lo primero es fijar una fecha para el último cigarrillo y decírsela a familiares y amigos. Tienes que mentalizarte y decidir qué día vas a dejar los cigarros y cumplir con esa fecha. Está comprobado que reducir la dosis y dejar el tabaco progresivamente acaba dificultando el hecho de dejarlo del todo y es mejor parar de golpe.
  2. Evita buscar excusas para dejar de fumar. Son muchas las razones de peso para dejar el tabaquismo como tu salud, la de tus familiares y tu bolsillo. Si de verdad has considerado abandonar este hábito, no busques excusas fáciles para no hacerlo.
  3. Debes tener una actitud positiva para dejar el tabaco. Hay que mantener el pensamiento de «quiero dejar de fumar» y evita pensamientos negativos y excusas que te dificulten el progreso. Te resultará más fácil si haces una lista con los puntos a favor de dejar los cigarros.
  4. Busca apoyo en tus amigos y familia. En momentos que veas que tienes dificultades para aguantar sin fumar, habla con alguien de tu familia o con tus amistades para que te ayuden a pasar este momento. Además, en momentos así, debes leer la lista de cosas a favor que has hecho al empezar.
  5. Evita las tentaciones quitando los ceniceros, los paquetes de tabaco y los encendedores de tu vista. Asimismo, si eres de los que tenía por costumbre fumar con el café o al beber alcohol estando de fiesta, te resultará más fácil el proceso si los evitas y cambias por zumos, refrescos y café descafeinado.
  6. Bebe muchos líquidos, pues mantenerse hidratado y con la sensación de estómago lleno es uno de los mejores trucos para dejar de fumar. Se aconseja beber unos 1,5 litros de líquidos al día.
  7. Si crees que te está costando lograrlo, no te rindas y aprovecha la ayuda de profesionales y de productos específicos para ayudar a dejar de fumar que encontrarás en las farmacias.
  8. Mantente ocupado y activo, pues así pensarás mucho menos en el tabaco. Además, haciendo algo de ejercicio moderado diario estarás activándote, ocupándote y desintoxicando tu cuerpo.
  9. Usa el dinero que no estás gastando al no comprar más tabaco para ahorrarlo e inviértelo en algo que realmente necesites, o incluso para comprarte un premio o capricho por lograr tu objetivo.
  10. Si quieres evitar el aumento de peso debido a comer más por la ansiedad que puede generarse al abandonar el tabaco, piensa en evitar picar entre horas y aumentar la cantidad de frutas y verduras.

Aunque sabemos que no es fácil, no hay más que pensar en que hay quienes sí han conseguido dejar de fumar y en los múltiples beneficios de lograrlo para hacer un nuevo intento. Para que, tras conseguirlo, el próximo ejemplo de superación sea el tuyo.

FUENTE: www.infosalus.com

Estamos acostumbrados ya a términos como transexual, heterosexual o bisexual, pero existen una gran variedad de tendencias sexuales.

Asexual

La asexualidad podría considerarse una falta de orientación sexual pues las personas asexuales no sienten ni atracción física ni sexual hacia ninguna persona. Sienten falta de atracción o deseo sexual por defecto. No tiene nada que ver con la abstinencia sexual.

Agénero

La American Academy of Pediatrics (AAP) y la American Psichology Association (APA) consideran que la orientación sexual es parte de la naturaleza de la persona. En este caso, el agénero es aquella persona que no se identifica con ningún género. Su identidad sería destacada como nula.

Arromántico

Un arromántico es una persona que no experimenta atracción romántica hacia otras personas. Estas personas no carecen de conexión emocional / personal con otras, pero no presentan una necesidad instintiva de desarrollar conexiones de naturaleza romántica.

Transgénero

Persona cuyo género no coincide con el que te fue socialmente asignado al nacer. Así, los agéneros, los bigénero, los pangénero, los andróginos, los transexuales o los travestís entrarían dentro de los transgénero.

Graysexual o Gris-asexual

Personas que se encuentran entre la sexualidad y la asexualidad. Se trata de una conexión más fluido entre la sexualidad y la asexualidad, de ahí que los que se identifiquen con esta tendencia sexual pueden sentirse heterosexuales, gays o cualquier otra identidad sexual dentro o fuera del binario de hombres y mujeres.

Demisexual

Alguien que se identifica como demisexual no suele sentir atracción sexual a menos que ya haya formado un fuerte vínculo emocional con dicha persona. Este vínculo puede o no ser romántico.

Lithsexual

Las personas con este tipo de orientación sexual experimentan atracción hacia otras personas, pero ciertamente no tienen la necesidad de ser correspondidas ni busca que el deseo sea recíproco.

Sapiosexual

Los sapiosexuales se caracterizan por sentirse atraídos por la inteligencia de una persona. El vínculo aquí es intelectual.

Skoliosexual

La skoliosexualidad es la tendencia sexual orientada a géneros no binarios (hombres o mujeres), esto es, los skoliosexuales se sienten atraídos por personas transgénero (identificarse como hombre, mujer, ambos o ninguno, que no se corresponde con el género que poseen) e intergénero (su identidad se sitúa en un punto medio entre dos géneros, usualmente los binarios).

A un skoliosexual le atraen las personas que no son cisgénero (en las que la identidad de género y el género asignado al nacer coinciden).

Pansexual

La pansexualidad hace referencia a aquellas personas que sienten que son sexualmente, emocionalmente o espiritualmente capaces de enamorarse de todos los géneros.

Polisexual

Parecido a la pansexualidad, una persona polisexual puede sentirse atraída por algunas personas de distinto género o distinto sexo, pero sin que todos los sexos o géneros atraigan de la misma manera o al mismo nivel.

Autosexual

En la autosexualidad, la atracción es hacia uno mismo, como una forma de alimentar el amor propio. Los autosexuales pueden ser también  asexuales.

Pornosexual

La pornosexualidad hace referencia a personas que solo encuentran satisfacción sexual viendo pornografía por encima de las relaciones sexuales reales.

Antrosexual

Los antrosexuales desconocen su orientación sexual pero, a pesar de ello, pueden desarrollar vínculos amorosos con cualquier persona de cualquier género e identidad. Sería como una mezcla de demisexualidad, bisexualidad y pansexualidad, con la salvedad de que el antrosexual no sabe cuál es su tendencia sexual.

Heterosexual

Acabamos con las tres orientaciones sexuales principales, la heterosexualidad, la homosexualidad y la bisexualidad. Los heterosexuales sienten atracción sexual o emocional hacia personas del sexo opuesto. Constituye una mayoría sexual promedio en determinadas especies.

Homosexual

La homosexualidad se refiere a la atracción sexual o emocional hacia personas del mismo sexo, ya sean mujeres-mujeres (mujeres homosexuales o lesbianas) u hombres-hombres ( gays).

Bisexual

La bisexualidad hace referencia a las personas que experimentan atracción física o sentimental hacia individuos de los géneros binarios, masculino y femenino.

 

FUENTE: www.muyinteresante.es

Los besos no son solo besos. Los besos nos ayudan a conectar emocionalmente con otras personas. Cuando se tratan de besos románticos, son mucho más importantes de lo que te piensas ya que los primeros besos pueden indicarte si una persona puede ser tu pareja perfecta… o si mejor que la dejes pasar como pareja.

Un estudio realizado por los investigadores de la Universidad de Oxford, sugiere que los besos te ayudarán a saber si realmente esa persona puede ser una buena pareja para ti una vez que iniciéis una relación… Y que además, sea una pareja duradera.

LOS BESOS NO SON SOLO BESOS

Los besos en las relaciones sexuales humanas son frecuentes. Además, también se utilizan los besos para conectar emocionalmente con los seres queridos, como familiares o amigos cercanos. En el cortejo humano, el beso es único, es algo generalizado y en realidad, nos encanta a todos.

Rafael Wlodarski y el profesor Robin Dunbar establecieron para más de 900 adultos donde tenían que responder sobre la importancia que les daban a besar en las relaciones cortas y también en las relaciones más largas. Según estos investigadores hay tres principales teorías sobre el papel que juega el beso en las relaciones sexuales:

– De alguna manera ayuda a evaluar la calidad genética de los posibles compañeros

– Se utiliza para aumentar la excitación (e iniciar el sexo por ejemplo)

– Es útil para mantener relaciones emocionales y conectar con el otro.

Los investigadores informan de sus resultados en dos artículos, uno en la revista Archives of Sexual Behavior, y la segunda en la revista Human Nature.

En sus resultados afirmaban que las mujeres daban más importancia a los besos que los hombres, pero que los hombres y las mujeres clasificaban los besos como algo imprescindible en las relaciones a corto y largo plazo.

Las mujeres de forma natural tienden a ser más selectivos para elegir a una pareja y tanto hombres como mujeres usan los besos para evaluar si pueden ser parejas potenciales o no. El beso puede permitir a la gente evaluar inconscientemente una pareja potencial a través del gusto o el olfato, recogiéndolas señales biológicas para la compatibilidad, la aptitud genética o la salud en general. Las personas no nos damos cuenta de esto, pero la naturaleza es más sabia de lo que nos imaginamos. Hay que hacer caso a estos instintos a la hora de escoger pareja.

Cuando se entra en la etapa de cortejo y aparecen los besos, las personas evaluamos más concienzudamente si esa persona podría ser una buena pareja para nosotros. En la elección de la pareja es importante ser exigente para después no llevarse sorpresas, y el beso es una formad de saberlo.

MEJORES BESOS, RELACIONES MÁS LARGAS

Aunque sean las mujeres quienes dan más importancia a los besos para evaluar a las parejas, al mismo tiempo que el olfato o las sensaciones al compartir momentos íntimos con la persona que puede ser pareja… Tanto hombres como mujeres aprovechan este recurso del cortejo para disfrutar y para evaluar al otro.

Además, las investigaciones anteriores también encuentran que los besos que son mejores sentidos y que las parejas disfrutan, harán que las relaciones sean más a largo plazo. El beso juega un papel importante para mediar en el afecto entre las personas, mejorar el apego y además, potenciar la vinculación emocional en la pareja.

Los altos niveles de excitación también pueden aparecer gracias a los besos, sobre todo en los juegos previos a las relaciones sexuales, esto no es un factor determinante del por qué besamos en las relaciones románticas. En cambio, sí se tiene en cuenta el beso como un factor para determinar si la otra persona puede ser una buena pareja para una relación estable.

FUENTE: www.bekiapareja.com

La cantidad y la velocidad a la que bebemos alcohol es crucial. ¿Por qué vomitamos al beber alcohol? Te lo contamos.

Tras una larga noche de copas, la mayoría acaba teniendo que ‘rezar’ ante el inodoro y para acabar expulsándolo todo con objeto de sentirse mejor. Pero, ¿por qué pasa esto? Según un comunicado de la Universidad de Texas en Dallas (EE. UU.), el vómito puede ocurrir precisamente porque el alcohol es en realidad un irritante gástrico y puede, por tanto, alterar nuestro estómago. De hecho, beber demasiado alcohol puede incluso provocarnos gastritis, que es cuando el revestimiento del estómago se irrita, se inflama y se erosiona. Los síntomas varían, pero incluyen indigestión, dolor de estómago, náuseas, malestar estomacal y más vómitos.

El alcohol etílico está presente en bebidas alcohólicas como el vino (con alrededor de un 13 %), la cerveza (5 %), los licores (hasta un 50 %) o los aguardientes (hasta un 70 %) y puede envenenar nuestro sistema si bebemos mucha cantidad en un corto espacio de tiempo. El consumo excesivo de alcohol se define como 5 o más bebidas durante alrededor de dos horas para los hombres y cuatro bebidas durante el mismo período de tiempo para las mujeres, expone la Clínica Mayo.

La razón por la que podemos llegar a ingerir tanta cantidad de bebida sin darnos cuenta es porque el alcohol pasa de la boca a lo largo del esófago, atraviesa el estómago y entra al intestino delgado y en nuestro torrente sanguíneo, incluso después de dejar de beber, lo que permite que el alcohol en nuestro cuerpo aumente. Además, el alcohol se absorbe rápidamente, pero tarda mucho más en salir de nuestro organismo.

Según un informe de la Universidad Estatal de Colorado (EE. UU.), el acto de vomitar es el final de una serie de eventos. La primera etapa es la náusea, que está vinculada a una disminución de nuestra motilidad gástrica o contracciones de los músculos gástricos lisos en el estómago y un aumento en el tono de la pared del músculo en el intestino delgado.

Después de las náuseas vienen las arcadas, que son esencialmente espasmos respiratorios. La mayor parte del estómago se contrae y otras áreas, se relajan. Entonces tiene lugar el acto de vomitar, que es cuando los contenidos del intestino delgado se propulsan hasta la boca y salen expulsados del organismo.

La Universidad de Michigan (EE. UU.) recomienda esperar varias horas antes de comer. Y al beber agua, lo mejor es ingerir pequeñas cantidades o masticar trozos de hielo cada 15 minutos durante aproximadamente 4 horas. Después de este tiempo podemos empezar a tomar alimentos suaves como la compota de manzana, el arroz, los plátanos o las galletas.

 

FUENTE: www.muyinteresante.es

El test de orina es el método más empleado para confirmar o descartar un embarazo, y muchas mujeres que buscan concebir tienen dudas sobre cuándo es el mejor momento para hacerse la prueba. Las que no lo buscan también quieren saber en qué días, después de haber mantenido relaciones sexuales, es más fiable el resultado: en ocasiones se manifiestan falsos positivos o negativos que acaban dándose la vuelta.

El pequeño aparato en forma de stick que recoge la muestra de orina mide el nivel de hormona hCG que hay en el cuerpo. Esta hormona –Gonadotropina Coriónica Humana– que se libera durante el embarazo, es producida por el embrión y en un primer momento pasa a la sangre de la madre por circulación normal; después, a la orina. Su concentración varía de una mujer a otra incluso si se encuentran en la misma fase de gestación y, por eso, no existe un momento inapelable en que realizar el test cuya eficacia pueda extrapolarse a todos los casos.

Repetir la prueba

Expertos de Ava, la compañía creadora de la primera pulsera que detecta los días más fértiles de cada mujer, explican que es posible hacerse la prueba desde el momento de la implantación, es decir, entre tres y doce días después de ovular. Sin embargo, según aclara Alba González, ginecóloga en el hospital San Juan de Dios de Barcelona, «si se hace el test antes de la primera falta puede que la presencia de hCG sea pequeña y conviene realizar unos días más tarde una segunda prueba. Si la segunda sale positiva, pero la primera dio negativo, es posible que los niveles de hCG no hubieran aumentado lo suficiente».

«No existe un momento inapelable en el que realizar el test cuya eficacia pueda extrapolarse a todos los casos»

Para deshacerse de cualquier tipo de duda, la doctora González recomienda recurrir a un análisis de sangre, «ya que no hay que esperar a que exista una determinada cantidad de hCG –de 20 a 25 ml en el caso de la orina– para detectar su presencia». De cualquier modo, si se decide utilizar el test y obtener la máxima eficacia, los expertos de Ava recomiendan repetir la prueba dos días después de haber practicado la primera, independientemente del resultado. «Si la primera prueba salió positiva y la segunda negativa, se habría producido una pérdida muy precoz del embarazo: episodio conocido como embarazo químico».

La doctora González explica que en estos casos, la confusión se produce porque «un óvulo se fecunda pero se pierde en el camino de la trompa al endometrio. En la orina puede salir positivo pero es incipiente y no llega a nada». Un alto porcentaje de embarazos precoces se interrumpen incluso antes de que comience la menstruación.

Falsos mitos

Existen muchas falsas creencias en torno al uso y la eficacia de los test de embarazo. Uno de los más extendidos es que el resultado es más fiable si se recoge la primera orina de la mañana. La doctora González lo desmiente: «esta idea está asociada a la concentración de la orina. A mayor concentración, mayor posibilidad de detectar la hormona hCG. Pero la realidad es que es necesario beber una gran cantidad de agua para que se diluya la hormona. Lo normal es que salga positivo si la micción es normal, aunque no sea la primera del día».

También se tiende a pensar que la píldora anticonceptiva altera el resultado de la prueba por sus componentes hormonales. Sin embargo, según la experta, «la píldora no es abortiva porque impide la implantación y, por lo tanto, que se desarrolle el endometrio». Por otra parte, el test no mide las hormonas propias de la mujer, sino la hCG, que sólo se desprende cuando comienza el proceso de gestación.

Con todo, las estadísticas muestran que la mayoría de las pruebas son fiables y dan resultado positivo en el 98% de los casos de mujeres embarazadas. Los expertos puntualizan que cuanto más sensible sea la prueba, más probable es que detecte el embarazo precoz.

FUENTE: www.abc.es